Bella Mir está a punto de comenzar una nueva etapa en su carrera, pero su ambición va mucho más allá de convertirse en una peleadora de UFC. La campeona nacional de lucha universitaria pretende combinar distintas disciplinas y perseguir títulos en algunas de las competencias más importantes del deporte.
La hija de Frank Mir ya consiguió un campeonato de la NCAA en lucha y ahora se prepara para dar otro paso hacia las MMA. Su próximo desafío será en The Ultimate Fighter? No: en el Contender Series, donde buscará convencer a los dirigentes de UFC de que está lista para dar el salto definitivo. Al mismo tiempo, tiene en el horizonte el Mundial de Lucha y, más adelante, un objetivo todavía mayor: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Mir no oculta que pretende construir una carrera fuera de lo convencional. La joven de 23 años aseguró que no quiere limitarse a conquistar campeonatos, sino convertirse en una de las atletas más importantes de todos los tiempos.
“Siempre les digo a todos: ¿por qué no? Cuando atravieso una adversidad o sucede algo, esas son las dos palabras que me digo: ¿por qué yo no? Si ya estoy a un alto nivel en lucha y jiu-jitsu y ahora estoy por entrar en las MMA, ¿por qué no seguir avanzando hasta ser la mejor del mundo? No quiero ir solamente por títulos mundiales, quiero ir por un legado. Quiero ser legendaria y apuntar a lo más alto posible. No quiero ser solamente la mejor peleadora de MMA ni la mejor atleta de deportes de combate; quiero ser la mejor atleta de todos los tiempos. Quiero alcanzar los objetivos más altos que pueda y mantenerme enfocada en esos sueños”.
(Bella Mir)
El ambicioso proyecto de Bella Mir cuenta además con el respaldo de Dana White y de UFC. La joven reveló que habló con el CEO de la compañía antes de presentarse en Contender Series para plantearle la posibilidad de competir en los Juegos Olímpicos de 2028, incluso si eso significaba retrasar temporalmente su carrera profesional en las MMA.
Según explicó Mir, Dana White no solo aceptó la posibilidad, sino que se mostró entusiasmado con su intención de intentar conquistar diferentes disciplinas. La idea sería organizar su calendario para que pueda disputar una pelea antes de comenzar una eventual preparación olímpica y evitar así una ausencia demasiado prolongada.
El camino de Mir hacia UFC tampoco fue inmediato. Después de terminar su etapa universitaria, la peleadora tuvo dificultades para encontrar rivales en eventos menores y llegó a pasar un año sin competir debido a la falta de oponentes dispuestos a enfrentarla. Esa situación terminó acelerando su llegada al Contender Series, donde ahora tendrá la oportunidad de conseguir un contrato con la principal organización de MMA del mundo.
La meta de la hija del excampeón de UFC Frank Mir es debutar en el octágono antes de que termine 2026. Noviembre o diciembre serían sus fechas ideales, aunque entiende que dependerá de la planificación de la organización.
Mientras tanto, Bella Mir deberá combinar su carrera en las MMA con sus compromisos en lucha. En las próximas semanas tiene previsto competir por un lugar en el equipo estadounidense para el Mundial de Lucha, mientras mantiene su preparación en jiu-jitsu, boxeo y MMA. Y, como si todo esto fuera poco, también tiene previsto casarse en 2027.
La magnitud de sus objetivos explica por qué Mir insiste en que no pretende tomarse grandes pausas. Su estrategia consiste en entrenar constantemente y priorizar una disciplina determinada cuando se acerca una competencia importante, sin abandonar por completo las demás.
Si consigue llevar adelante el plan que tiene en mente, Bella Mir podría convertirse en una de las atletas más particulares del deporte de combate: una competidora que busca combinar NCAA, UFC, lucha internacional y unos eventuales Juegos Olímpicos de 2028 en una misma carrera.
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