La imagen del momento exacto en que Chris Weidman (15-6; ex campeón mediano) impacta su pierna derecha en el físico macizo de su rival (Uriah Hall / UFC 261), aún se mantienen viva y con crudeza la memoria de todos: el norteamericano sufrió, en ese choque, la fractura de su tibia y peroné. Una lesión grave que suele demandar entre ocho y doce meses fuera de la actividad profesional.
RELACIONADO: LAS CINCO LESIONES MÁS IMPRESIONANTES EN LA HISTORIA DE UFC
Afortunadamente, Weidman -ese mismo tipo que, ocho años atrás, vivió la lesión de cerca ante un Anderson Silva-, parece entero y dispuesto a recuperarse cuanto antes: así lo dejó en claro en las redes.
“The All-American” usó su cuenta de Instagram para compartir dos reportes contando detalles e intimidades sobre su intervención quirurgica y su progreso (un día antes, su mujer había posteado una foto de Chris en el Hospital).
La palabra de Weidman:
Ver esta publicación en Instagram
“Hola chicos, gracias a todos los fanáticos y mis colegas por el apoyo. Quería agradecerles por estar conmigo. Sé que Uriah Hall se comportó con mucha clase y realmente lo aprecio. Sé también que Anderson Silva salió y dijo cosas realmente bonitas. Todo fue bastante brutal, pero voy a superar esto. Honestamente, tan pronto como sucedió y caí al piso, y vi mi pierna, solo atiné a pensar en cosas positivas. Espero rescatar cosas positivas de ésta desgracia. Hombre, esto no es divertido, no puedo creer que haya pasado. Por suerte, la cirugía fue exitosa: pusieron titanio a través de la tibia, e introdujeron una varilla. Perforaron la zona y la enderezaron para hacerla más dura. Trataré de mantenerlos involucrados, lo que nunca he hecho realmente, pero la cantidad de amor que he recibido es una locura. Quiero mantenerlos informados. Gracias chicos, los amo” (extracto del video que subió a sus redes Chris Weidman).
Más “intimidades” que colgó en Instagram el propio peleador:
Ver esta publicación en Instagram
“El equipo de fisioterapia me ayudó a caminar con un andador. No es nada gracioso. El contenido de mi vejiga, además, era alto y no podía ir al baño: así que me recomendaron ponerme un catéter. Como no me quería someter a eso, les dije que me dieran una hora para intentar hacerlo por mi mismo y, si no, iríamos por el catéter. Gracias a Dios pude hacerlo. Después de una profunda concentración durante una hora, pude orinar, así no tuve que disponer del catéter. La razón por la que fue tan difícil es que lo hago acostado y tengo anestesia y analgésicos en mí organismo” (Chris Weidman)
Como se aprecia en éste último posteo, con otro “parte médico casero”, Weidman afrontó una larga cirugía pero, afortunadamente, todo salió bien e, incluso, pudo vaciar su vejiga por sus propios medios (algo que el peleador relató dentro de su particular experiencia). Chris estuvo siendo acompañado por su seres queridos y, además, aprovechó las redes para agradecer a todo el personal de salud que se encargó de su caso. Un drama que, pese a todo, el ex campeón de peso mediano está transitando con entereza y buen humor (hasta se hizo tiempo para ver las noticias mientras disfrutaba de una recomponedora comida).
La lesión de Weidman que dio la vuelta al mundo:
La impactante lesión de Chris Weidman ante Uriah Hall en el #UFC261 ¡¡NO APTO PARA CARDÍACOS!! pic.twitter.com/7mnXA88br5
— Jose (@soyjos3e) April 25, 2021
La lesión de Chris Weidman, es la tercera fractura de tibia y peroné grave que se recuerde en la historia de UFC. Anteriormente, Anderson Silva había padecido una rotura similar y, lo curioso, es que fue en combate contra el propio Weidman (UFC 168). Además, la estrella de la quinta temporada de TUF, Corey Hill también supo pasar por aquello: en 2008 ante Dale Hartt. Por desgracia, el drama de Corey Hill fue mucho más allá de esa lesión: en 2015 falleció, por un infarto luego de batallar durante un largo tiempo con problemas pulmonares e, incluso, un trasplante.
El mensaje de la esposa de Weidman: lo subió ayer, antes de que el peleador pudiera hablar.
Ver esta publicación en Instagram
En fin: Weidman, por ahora, se muestra fuerte y la palabra “retiro” ni siquiera se cruza por su cabeza. A sus 36 años no quiere marcharse del deporte que ama con una imagen tan dolorosa. Bien por él.
¿Y tú, qué opinas de la situación desafortunada que le tocó vivir a Chris Weidman? Responde en nuestras redes.



