El arreglo en torno a la revancha entre Conor McGregor y Dustin Poirier (ya se enfrentaron en UFC 178 con victoria del irlandés) parece haber sumado nuevas novedades que la acercan a buen puerto. Dana White, presidente de la UFC, ha salido a hablar en público sobre la organización del evento y compartió su tranquilidad con respecto a las negociaciones:
“No sé (si ya lo firmó). Escucha, no me preocupa. Conor McGregor nunca ha dicho, ‘Ey quiero pelear’, ha salido de la forma en que ha salido, ha hablado de ello. Le conseguimos su propia cita. Conor McGregor va a aparecer y pelear. No me preocupa su acuerdo sobre el combate, pero no sé si se firmó. Supongo que sí, pero no fue el otro día cuando envié un mensaje de texto que la pelea aún no había terminado ”, dijo White.
Todo parece indicar, que la realización de este combate no corre peligro pero sí quedan algunos asuntos -no menores- para terminar de cerrar. Tanto Dustin Poirier (26-6-1) como Conor McGregor (22-4) están con ganas de medir fuerzas pero, claro, eso no significa que los problemas de bolsa y sede se solucionen de un día para el otro. De momento, la estrategia de Dana White parece clara: llevar las cosas con calma.
El máximo encargado de UFC no solo es consiente de que el tiempo juega a su favor sino que también aún debe cerrar otros eventos en lo que resta del año. Por esos su fuerzas, están divididas: pero si hay algo de lo que no se puede dudar, es de su capacidad para concretar negocios.
Es de público conocimiento que la promotora tiene como objetivo principal la revancha entre The Notorious y The Diamond para encabezar el próximo PPV UFC 257, que está programado para el 23 de enero en Abu Dhabi (en principio). Poirier firmó esta semana su acuerdo de pelea para el concurso, pero hasta ahora no hemos tenido confirmación de que McGregor haya firmado su parte del acuerdo todavía. Los mensajes vías redes no hacen más que aportar confusión pero, como decíamos, “al Cesar lo que es del Cesar“: Dana White sabe que tiene la llave para destrabar este entuerto. En realidad son tres: paciencia, tranquilidad, cautela.
Con esa fórmula, probablemente tengamos un definición final en los próximos días.



