La disputa económica entre Sean Strickland y la UFC sumó un nuevo capítulo luego de que Dana White cuestionara públicamente las cifras que el excampeón de peso mediano aseguró haber cobrado. El presidente de la compañía rechazó la versión del peleador estadounidense, aunque evitó revelar cuánto dinero percibe realmente o qué monto considera correcto.
El conflicto va más allá de una discusión puntual sobre el salario de una pelea. Strickland ha manifestado su descontento con las condiciones económicas de los contratos de la organización e incluso amenazó con dejar vacante su cinturón si no consigue resolver sus diferencias con la empresa. En medio de las negociaciones por una posible defensa ante Nassourdine Imavov, las declaraciones de White dejan en evidencia que el desacuerdo continúa lejos de resolverse.
«Me enteré por las redes sociales y esas cosas, pero ¿cuándo no está Sean Strickland molesto por algo o tiene algo que decir? Acaba de firmar un nuevo contrato en mayo. Por lo que escuché, la cifra que está mencionando no es cierta. Si llevara uno o dos años con el mismo contrato, sería diferente, pero firmó un nuevo acuerdo en mayo. Así son las cosas».
(Dana White)
Las declaraciones del máximo responsable de la UFC se produjeron el 13 de octubre, después de la final de la décima temporada de Dana White’s Contender Series, celebrada en Las Vegas. White también reconoció que no había hablado personalmente con Strickland sobre el asunto y que conocía sus reclamos principalmente por lo que había visto en las redes sociales.
El argumento del empresario se centra en que el estadounidense renovó su contrato hace pocos meses. Sin embargo, no presentó cifras alternativas ni explicó qué componente de los ingresos del peleador considera incorrecto, por lo que el monto real de su remuneración continúa sin conocerse públicamente.
Por su parte, Strickland ha comparado las ganancias de los peleadores de la UFC con las cifras que supuestamente reciben otras figuras de los deportes de combate. Entre sus ejemplos mencionó los ingresos atribuidos a Conor McGregor, quien habría cobrado 30 millones de dólares por su última presentación, y los 15 millones que se le atribuyen al boxeador Conor Benn por un acuerdo con Zuffa Boxing.
La controversia también afecta los planes deportivos del campeón. Una posible defensa ante Nassourdine Imavov en UFC 335 no llegó a concretarse y el francés ofreció públicamente 500.000 dólares si consigue enfrentarlo y pierde. Además, pidió que la compañía le retire el cinturón a Strickland si se niega a defenderlo. Por el momento, esa propuesta no constituye un acuerdo oficial.
El estadounidense, en tanto, aseguró que no volverá a pelear ni firmará otro contrato hasta resolver sus diferencias económicas. Incluso planteó la posibilidad de completar sus compromisos pendientes en el peso semipesado y explorar un combate de boxeo contra Jake Paul.
Con las condiciones del nuevo contrato todavía bajo reserva y sin una defensa titular confirmada, el enfrentamiento entre Dana White y Sean Strickland amenaza con prolongarse. La gran incógnita es si ambas partes encontrarán una solución o si el conflicto terminará dejando al campeón fuera de la actividad mientras la división mediana espera una definición.
¿Y tú, qué opinas de la respuesta de Dana White a los reclamos económicos de Sean Strickland? Te leemos en las redes del Rocktagono.



