Dricus Du Plessis detalla por qué no quiere ‘saber nada’ de un posible desafío de parte de Chimaev

El actual campeón de peso medio del UFC, Dricus Du Plessis, ha hablado sobre la construcción de su legado y, entre los posibles rivales que sueña con enfrentar, hay uno del que no quiere saber nada: Khamzat Chimaev.

En efecto, el atleta sudafricano -que en agosto estará enfrentando a Israel Adesanya en su primera defensa del título en UFC Perth– está al tanto de las últimas salidas del checheno de peleas pactadas (Leon Edwards, Paulo Costa, Robert Whittaker) y, por eso, prefiere no cruzarse contra un oponente que podría dejar con la mesa servida, pero enfriándose. ¿Estás de acuerdo?.

“Por un lado, me encantaría pelear con Khamzat (Chimaev). Es decir, nadie lo ha vencido y es como el ‘cuco’ de esta división. Pero, por el otro lado, seamos honestos: me decepcionó un poco la forma en que se bajó de su última pelea con Robert Whittaker. No estoy tan sorprendido como sí desalentado. Igualmente, lo siento por el tipo. Sé lo que se siente bajarse así. He estado en ese lugar, el de no poder pelear, y apesta. Pero, en este momento, ni siquiera tiene sentido hablar de eso. Ya sabes, (Khamzat Chimaev) no ha peleado con ningún peso mediano clasificado, ni uno solo, e incluso ponerlo en esa conversación en este momento es perder el tiempo. Ni siquiera corre esa carrera”.

(Dricus Du Plessis)

Evidentemente, más allá del impacto mediático que ha venido generando Khamzat Chimaev en el mundo del MMA, con su carisma y su capacidad para aplastar rivales, Du Plessis no quiere comprometer su preparación y por eso opta dejarlo de lado. Este, sin duda, es un problema que “Borz” deberá solucionar ya que si de verdad quiere ser una gran estrella y futuro campeón, precisa mejorar su condición física y cuidar su salud. Como decíamos, el checheno viene de bajarse de UFC Arabia por una intoxicación y obligó a Robert Whittaker a ir de urgencia contra Ikram Aliskerov. Por cierto, no es la primera vez que le pasa e, incluso, cambió de división (de las 170 a las 185 libras) por su drama a la hora de dar el peso. Sin duda, hay un casillero en el “haber” que el Lobo de checheno debe solucionar.

¿Y tú, qué opinas de las palabras de Du Plessis? Te leemos en las redes.