El último sábado, Dricus du Plessis cayó en la pelea estelar de UFC 319, dejando el campeonato de peso medio ante el implacable Khamzat Chimaev. Según los registros oficiales, Chimaev conectó más de 570 golpes durante los cinco asaltos, aunque solo 37 fueron considerados significativos. Esta cifra refleja la extrema eficiencia del estilo de control del luchador checheno, que neutralizó la ofensiva de du Plessis y convirtió lo que prometía ser un combate estratégico en una exhibición unilateral.
La derrota ha generado debates sobre la posibilidad de una revancha y la capacidad de Dricus de mantenerse competitivo frente a la élite del peso medio y, a propósito de ello, el entrenador del sudafricano analizó lo que dejó el combate y habló de su futuro. ¿Se viene la segunda?.
“Fue un combate donde Khamzat conectó cerca de 570 golpes, aunque solo 37 fueron significativos. Controló posiciones de manera impecable y se aseguró de que el árbitro no interfiriera. Reconozco que la pelea fue lenta y aburrida en partes, y sí, también tuvimos nuestra culpa en eso, pero necesitábamos un minuto extra para buscar alternativas. Tres minutos después del inicio, el público ya estaba abucheando por cómo Chimaev sujetaba a Dricus, y aun así le pregunté si estaba bien; se lo tomó con humor. Le dije ‘esto es lo mejor que tiene’, y aunque pensé que no lo haría por cinco rondas, aprendimos muchísimo para futuros combates”.
(Morne Visser)
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