Gilbert Burns admite que “fue una bendición” no pelear con Kamaru Usman

Que un peleador de la talla de Gilbert Burns (19-3), admita que fue “afortunado” por no tener que afrontar una pelea contra un duro rival como Kamaru Usman (17-1) puede sonar controversial. Es decir, en un deporte en donde el valor y el coraje a veces está exaltado hasta el extremo (casi dejando de lado a la “técnica y la estrategia”, lo que supone un grave error pues complota contra el análisis), el brasileño no anduvo con “medias tintas” y abrió su corazón.

“Mi nivel de energía no era normal al regresar después de padecer COVID. Es un proceso largo. No estaba al 100 por ciento [un mes después de dar positivo]. Me siento afortunado y bendecido por no haber peleado: sé que suena extraño, pero si contraje ese virus y por alguna razón salí negativo, entraría en la pelea y no me sentía bien. No me malinterpretes, incluso si no me siento bien, voy a pelear de todos modos. No me voy a retirar, especialmente para una pelea por el título. Voy a dar lo mejor de mí. No sé si mi mejor esfuerzo será suficiente, pero nunca me retiraré de esa pelea” (Gilbert Burns).

Como vemos, la frase encierra una clave escondida. El factor por el cual, “Durinho” agradeció no tener que competir contra el actual campeón del peso medio, Kamaru Usman, tiene nombre y apellido: Coronavirus. En efecto, Burns padeció COVD 19 y quedó tan debilitado que recién en las últimas semanas, pudo recuperar su forma natural:

“Fue muy confuso.. tres de mis propios entrenadores lo tenían, Kami Barzini, Greg Jones y Vagner Rocha, pero no tenían síntomas. Vagner no sintió nada. Greg Jones y Kami también, no tenían síntomas. Aung La [A Sang], el campeón de ONE que entrena con nosotros, no tenía síntomas. Es confuso. Lo cierto es que la gente debe cuidarse porque el virus es real y afecta mucho”.

Burns aún recuerda lo duro que fue ver a Jorge Masvidal tomando su reemplazo en la pelea por el título:

“Estaba viendo esa pelea y estaba casi llorando porque cuando Masvidal se dirigía a la pelea, se suponía que era yo. Aguanté porque mis hijos estaban aquí, pero casi lloré al ver entrar a Masvidal. Esa era mi oportunidad. Se suponía que era yo”.

Originalmente, el carioca estaba programado para desafiar a Usman, el campeón de peso welter de UFC, por el cinturón de la división en el evento principal de UFC 251 en julio. Por desgracia, el brasileño terminó contrayendo COVID-19 y, como resultado, se vio obligado a abandonar la pelea (lo remplazó Masvidal). Tiempo después, terminó perdiendo incluso su estatus como número 1 de la categoría: se lo llevó Colby Covington con su victoria ante Woodley.

Esperemos que el 2021 traiga mejor salud para “Durinho” que aún tiene mucho para dar.