Marlon Vera reflexiona sobre lo difícil que fue superar sus derrotas y la ayuda que le dio TJ Dillashaw

Marlon Vera, se encuentra emocionado aunque no ha sido un camino fácil, rumbo a su primer evento como pelea estelar.

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El 30 de abril Vera tendrá su primer protagónico dentro de UFC al enfrentar a Rob Font en los pesos gallo de UFC. Una pelea que representa y significa mucho para el ecuatoriano, luego de ocho años dentro de la organización. Chito, no tuvo un inicio fácil con un dudoso récord de 2-2, antes de que su nombre explorara en el 2017, derrotando a domicilio al británico Brad Pickett en el 2017.

Ahora, con marca de 12-6 dentro de UFC, cuanta entre sus víctimas con nombres de la talla de Sean O´Malley y Frankie Edgar. Y sabe perfectamente que derrotar a Font, lo pone justo ahí, a centímetros de una pelea por el cetro de peso gallo.

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Camino rasposo, que le ha hecho reflexionar, sobre todo en el momento que tuvo su primera racha negativa en el 2018, al caer en contra de John Lineker y Douglas Silva de Andrade.

“Demonios, esas derrotas consecutivas fueron muy duras mentalmente”, admitió Vera en The MMA Hour. “Estaba un poco deprimido y pensé que mi carrera había terminado. Yo estaba como, ´demonios´ no puedo vencer a estos tipos’. Y lo entiendo: en ese entonces, Lineker era el número 4, el tipo era difícil. Y seamos honestos, no soy el tipo de idiota que dice, ‘Oh, ni siquiera me tocó’, pero realmente no me hizo mucho, y en el tercer round lo terminé caminando. Lo derribé y gané el tercer asalto. Pero en la pelea después de eso [contra De Andrade] me dieron una paliza, así que pensé, ‘Mierda, parece que no puedo ganar’.

No soy la misma persona que era entonces. Entonces me afectaban los comentarios negativos que decían: “estas acabado”, “no sirves”. Y pensaba…demonios “apesto”.

Vera (18-7-1), tuvo que hacer un viaje introspectivo y ser honesto. Reflexionar en los errores cometidos, y re-dirigir su carrera. Aceptar las malas decisiones y no apuntar con el dedo a posibles responsables, y tomar responsabilidad de sus acciones.

“Mentalmente no estaba bien”, admitió Vera. “Era fuerte y pude entender y reconstruir, tuve una buena racha de victorias después de eso, pero eso es lo que sucede cuando hablas contigo mismo y dices: ‘Oye, tienes que arreglar esto. Tienes que cuidarte. Tienes que hacer lo correcto’. Porque algunas cosas, si estás ahí [en ese lugar mentalmente], es porque estás haciendo algo mal o porque alguien no te está dando lo suficiente, y ambas cosas son tu culpa, porque has Tengo que detectar esas cosas temprano y arreglarlas. Entonces, al final del día, no daré nombres ni señalaré con el dedo, porque soy yo”.

Para reconstruir ese camino, Vera hizo algunos cambios y se dejó ayudar por gente importante. Uno de ellos es su actual entrenador en jefe Jason Parillo, quien sigue aún con él. Y otro personaje clave, que nadie tenía en cuenta es el mismo ex campeón de los pesos gallo T.J. Dillashaw, quien le abrió las puertas de su gimnasio para retomar el control de su carrera.

“Cuando perdí de forma consecutiva, básicamente abrió las puertas de su gimnasio para que tuviera un aspecto diferente y simplemente me re-construyera”. “Así que respeto eso y estoy agradecido por eso”.

Ahora dueño del octavo escalón en el ranking oficial de UFC dentro de los pesos gallo, Vera esta muy cerca de obtener una oportunidad titular, sin embargo, en este ascenso, no está interesado en enfrentar a Dillashaw por el respeto y agradecimiento que le merece y por la ayudad brindad durante tiempos difíciles. Vera cuanta con 29 años de edad, y un futuro, a todas luces brillante.

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DeMaría
Talento de televisión, radio y periodista. Vampiro se esfuerza por ser objetivo y honesto en su trabajo. Amante del género más poderoso del mundo y seguidor del deporte de mayor crecimiento en el planeta, Vampiro es parte de este gran proyecto llamado El Rocktagono.