Al igual que muchos otros peleadores, Max Holloway tuvo que realizar serias modificaciones a su campamento durante la pandemia. La preparación que tuvo Max para su revancha ante Alexander Volkanovski fue bastante inusual, como lo relata el propio ex monarca de las 145 libras.
Holloway se sometió a una cuarentena muy estricta, tan estricta que le impidió entrenar con sus entrenadores y compañeros de costumbre. De hecho, Max revela que la primera vez que vio a su equipo en meses fue cuando coincidieron en el aeropuerto.
“No quería arriesgar la salud de ninguno de mis entrenadores, ni a que los arrestaran. La orden de quedarse en casa era bastante seria en Hawai. Así que mucho de la forma en la que estuve entrenando fue así, a través de Zoom. Hubo clases en Zoom, la primera vez que vi a mis entrenadores fue en el aeropuerto de Las Vegas.”
Será interesante ver qué efecto tuvo en Holloway el no haber tenido un campamento como suele hacerlo. Sobre todo para enfrentar por segunda ocasión al oponente que le rompió una racha de 13 victorias en fila en peso pluma, para quitarle el cinturón el año pasado.
La pelea entre Max y Alexander estaba programada para ser la co estelar de UFC 251. Sin embargo tras confirmarse que Gilbert Burns tiene COVID-19, Volkanovski vs. Holloway 2 será el combate titular de la velada.



