Michael Bisping advierte a Conor McGregor sobre los peligros de ‘cargar con tanto peso extra’

Conor McGregor ha sorprendido, en las vísperas de año nuevo, con el flamante anuncio de su regreso a la jaula. Y, si bien ni la fecha ni el rival causaron demasiada sorpresa –29 de junio en Las Vegas contra Michael Chandler-, lo que sí ocasionó la reacción de la gente es la categoría en la que tiene pensado competir el irlandés, hablamos del peso mediano.

En ese sentido, quien salió a alertar a Conor McGregor sobre los problemas que podría causarle cargar con tanto peso extra (el irlandés es natural del peso pluma y ligero) fue Michael Bisping. El británico sabe lo que significa llevar 185 libras encima pues, justamente, ha sido campeón de peso mediano del UFC en el pasado.

“No me llamó la atención que Conor McGregor haya anunciado que quiere pelear en 185 libras porque, cuando lo vi la última vez, estaba grande. Ya me lo imaginaba. Sin embargo, y no me odien por decirlo, pero no sólo se veía más grueso sino también más flácido. Y no es lo mismo. Aunque, definitivamente, está más grande. Brendan Loughnane me contó que anduvo entrenando un poco con él en Dubái y dijo: ‘Sí, la verdad es que está muy grande. Pesa al menos 200 libras más’.

Anteriormente, Conor peleó en 145, luego subió a 155 y hasta 170 libras. Está claro que 185 que no es su categoría de peso óptima pero enfrentará a alguien similar como Michael Chandler. Sin embargo, el problema es que no es su división óptima y sentirá la diferencia. No quiero que piensen que soy un ‘hater’ pero no parece lo más inteligente siendo que viene de perder. Es decir, gane o pierda, será un gran regreso para él. Pero creo que con todo ese peso extra será un problema”.

(Michael Bisping)

Está claro que, junto con la ganancia de peso, un atleta que sube de división de forma tan abrupta también debe afrontar otra clase de incomodidades. Puede que veamos a un Conor McGregor más fuerte que nunca en 185 libras pero también se lo notará más lento y, por supuesto, su cardio aguantará mucho menos.

De hecho, este factor le ha causado grandes problemas al irlandés en el pasado como cuando, por ejemplo, peleó con Nate Díaz en peso wélter y casi no logró aguantar los últimos rounds (en la primera pelea perdió por sumisión y, en la revancha, se llevó una decisión muy pareja).

“No se trata sólo de ganar peso: es algo que, en realidad, exige mucha disciplina. En mi época, si iba a ganar 185 libras, tenía que hacer mi trabajo como corresponde, tenía que seguir una dieta estricta, tenía que asegurarme de ir al gimnasio, etc. Puedes pesar 185 libras pero hay que hacerlo a conciencia. Si Conor peleaba en peso ligero, no iba a tener esa necesidad de planear todo desde cero, de hacer las cosas bien, de conocer territorio nuevo. Pero, tener que ganar esa clase de peso, te obliga a ser disciplinado. Te hace vivir ese estilo de vida de monje, que los peleadores aprovechan. Además de eso, no es conocido por tener el mejor cardio, lo cual también influirá en él. Cuando llevas ese peso extra, ya sea músculo o grasa, te cansarás, te ralentizará y definitivamente afectará tu resistencia”.

(Michael Bisping)

Veremos, entonces, de aquí al 29 de junio cómo es la preparación y el campamento de Conor McGregor y Michael Chandler que deberán sacarse “el chip” de las 145 o 155 libras y convertirse en peleadores de peso mediano…como Sean Strickland, Israel Adesanya o Marvin Vettori.

No suena lo más lógico del mundo pero, claro, todo sea por el bien del Show...

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