SHARE

El ex campeón de peso medio de UFC Robert Whittaker admite que el retiro fue una posibilidad antes de firmar para enfrentar a Darren Till el próximo 25 de julio.

La última pelea de Whittaker fue en octubre del año pasado cuando perdió el título ante Israel Adesanya. Estuvo programado para enfrentar a Jared Cannonier en febrero pero al final se bajó del combate. Durante una plática para Submission Radio, Robert Whittaker admitió que el retiro pudo haber llegado.

“No es como que hubiera pensado ‘me voy a retirar.’ Eso no pasó por mi mente. Solo sabía que si durante mi receso no volvía a sentir esa chispa por volver, tendría que colgar los guantes. Y tenía que estar bien con eso porque ese era el punto de mi receso, no tener nada en mente sobre qué iba a hacer. Por eso fue tan raro para mí. Despertaba sin planes y solo le preguntaba a mi familia qué hacían. Fue extraño pero muy necesario, limpió muchas cosas en mi cabeza.”

Al final la chispa que esperaba Robert apareció y se animó a firmar el contrato para enfrentar a Darren Till. Whittaker luce renovado y parece estar motivado para retomar su carrera y buscar recuperar el cinturón de las 185 libras.

“No quería hacer nada, ni siquiera ir al gimnasio. El gimnasio para mí siempre ha sido el medio para un fin. La pelea era lo que me motivaba a ir al gimnasio. Sin una pelea a la vista, ni la idea de saber si quería volver a pelear, no me apetecía ir al gimnasio.”

Además, la aparición del coronavirus ayudó un poco a Whittaker a salir del bache mental.

“Primero déjenme decir que lo que está pasando en el mundo es terrible. Pero no pudo haber ocurrido en un mejor momento para mí, porque yo necesitaba un receso, y eso lo extendió. Fue como si el mundo se pusiera en pausa y nos dejara a todos pasar un tiempo con nuestra familia. Para mí fue como una larga vacación y es lo que necesitaba.”

NO COMMENTS