El UFC 330 dejó una noche cargada de emociones en Filadelfia, con Islam Makhachev consolidándose todavía más como uno de los grandes nombres en la historia de las artes marciales mixtas. El campeón wélter superó a Ian Machado Garry por decisión unánime y no solo conservó el cinturón, sino que también estableció un nuevo récord de 17 victorias consecutivas dentro de UFC.
Makhachev tuvo que atravesar uno de los desafíos más particulares de su carrera. Frente a él estaba un Ian Garry considerablemente más alto y con mayor alcance, decidido a mantener la pelea de pie y evitar el dominio del ruso en la lucha. El irlandés consiguió complicarlo por momentos y conectar golpes importantes, pero Makhachev terminó imponiendo su juego, encontrando los derribos y controlando buena parte de los 25 minutos. Los jueces finalmente le dieron la pelea por 49-46, 49-46 y 48-47.
El rostro del campeón después del combate, completamente marcado, fue una de las imágenes de la noche. Garry había conseguido llevarlo a una pelea mucho más exigente de lo habitual, aunque no fue suficiente para arrebatarle el cinturón. Makhachev, por su parte, volvió a demostrar que incluso cuando no puede dominar cada minuto de una pelea, tiene las herramientas necesarias para encontrar el camino hacia la victoria. Con este triunfo, además, dejó atrás el récord de Anderson Silva y quedó como dueño absoluto de la racha más larga de victorias consecutivas en la historia de UFC.
En el combate coestelar, Mackenzie Dern realizó la primera defensa de su campeonato de peso paja frente a Gillian Robertson. La campeona se impuso por decisión unánime y logró controlar buena parte del enfrentamiento, neutralizando los principales recursos de una Robertson que llegaba con cinco victorias consecutivas. Dern confirmó así su condición de campeona y mantuvo el cinturón en su poder.
Uno de los momentos más emotivos de la cartelera llegó con Esteban Ribovics. El argentino derrotó a Edson Barboza por TKO en el segundo asalto, después de una actuación en la que fue castigando progresivamente al histórico brasileño hasta provocar la detención del árbitro. Para Ribovics significó una victoria enorme en su carrera, pero la celebración tuvo inevitablemente un sabor agridulce: Barboza puso punto final a una trayectoria histórica, cerrando su carrera profesional después de años de protagonizar algunos de los mejores momentos de la historia de UFC.
La cartelera también tuvo una de las finalizaciones más rápidas de la noche. Jalin Turner necesitó apenas 39 segundos para noquear a Kauê Fernandes y protagonizó una de las actuaciones más explosivas del evento. El estadounidense conectó los golpes necesarios para cerrar rápidamente el combate y terminó llevándose uno de los bonos por Actuación de la Noche.
Dustin Stoltzfus también dio la sorpresa al someter a Mansur Abdul-Malik en el segundo asalto. El alemán aprovechó una oportunidad en el suelo y consiguió el rear-naked choke para frenar el impulso de un Abdul-Malik que buscaba recuperarse después de la primera derrota de su carrera.
Las preliminares tampoco decepcionaron. Chidi Njokuani superó por decisión unánime a Joel Álvarez, quien había aceptado el combate con apenas dos semanas de anticipación. Charles Johnson protagonizó una de las sumisiones más llamativas de la noche al finalizar a Eduardo “Chapolin” con un Twister en el tercer asalto, mientras que Donte Johnson noqueó a Eric McConico en el primer round.
Tresean Gore también se llevó una importante victoria sobre Vicente Luque por decisión unánime, mientras que Lucas Fernando logró un TKO sobre Rafael Tobias en su debut en UFC. Neil Magny protagonizó otra remontada destacada al detener a Ramiz Brahimaj en el segundo asalto, y Jeremiah Wells sorprendió a Myktybek Orolbai con una sumisión mediante un ninja choke en el tercer round.
De esta manera terminó un UFC 330 que tuvo récords históricos, dos campeonatos defendidos, finalizaciones espectaculares, una enorme victoria argentina y la despedida de una leyenda como Edson Barboza. Pero, por encima de todo, la noche volvió a colocar a Islam Makhachev en el centro de una discusión que cada vez resulta más difícil de ignorar: la de su lugar entre los mejores peleadores de todos los tiempos.
El ruso sigue acumulando victorias, récords y títulos a una carrera que todavía parece lejos de haber llegado a su punto final. Ian Garry se marchó derrotado, pero con la certeza de haber llevado al campeón hasta un límite que pocos habían conseguido alcanzar. Y mientras Makhachev continúa ampliando su legado, la pregunta sobre si estamos viendo al mejor peleador de todos los tiempos seguirá creciendo.
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