La histórica velada “Glory in Giza”, celebrada frente a las Pirámides de Egipto, terminó ofreciendo mucho más que un simple espectáculo exótico. En el combate estelar, Oleksandr Usyk retuvo su título pesado del CMB tras derrotar por TKO en el undécimo asalto a Rico Verhoeven, en una pelea muchísimo más competitiva de lo esperado. El neerlandés, leyenda absoluta del kickboxing, complicó seriamente al campeón ucraniano con presión constante, fortaleza física y buenos intercambios en corta distancia, obligando a Usyk a trabajar al límite durante gran parte de la noche.
La definición llegó recién en el penúltimo round, cuando Usyk conectó un potente uppercut de derecha que derribó a Verhoeven. Aunque el europeo logró ponerse de pie antes de la cuenta final, el árbitro decidió detener el combate inmediatamente, una decisión que generó polémica por lo competitivo que había sido el retador hasta ese momento. El propio Verhoeven aseguró después de la pelea que sintió prematura la detención.
Más allá del evento principal, la cartelera dejó varios resultados importantes. Uno de los impactos más fuertes de la noche lo protagonizó Frank Sanchez, quien noqueó brutalmente en el segundo asalto al invicto prospecto estadounidense Richard Torrez Jr. con un uppercut demoledor. La victoria posiciona nuevamente al cubano entre los nombres más peligrosos de la división pesada y lo acerca a una futura oportunidad mundialista.
También hubo protagonismo para Hamzah Sheeraz, que mantuvo su invicto en una exigente pelea frente a Alem Begic por el título supermediano de la OMB, consolidándose como una de las figuras de mayor crecimiento en el boxeo británico. En otro de los combates destacados, Jack Catterall superó a Shakhram Giyasov en un duelo técnico y de alto ritmo que lo vuelve a colocar en la conversación importante dentro del peso wélter.
La cartelera preliminar también ofreció acción constante y múltiples definiciones antes del límite. Benjamin Mendes Tani sorprendió al detener a Daniel Lapin en cuatro rounds, mientras que Sultan Almohammed, Jamar Talley y Omar Hikal consiguieron victorias por nocaut que encendieron al público egipcio desde temprano.
Con una producción gigantesca, celebridades internacionales en primera fila y una atmósfera cinematográfica única, Guiza entregó una de las noches más espectaculares y mediáticas del año para el boxeo mundial.
¿Y tú, cómo viviste el show “Glory in Giza”? Te leemos en los comentarios del Rocktagono.



