Dana White -CEO de The Ultimate Fighter– no pelea de forma profesional pero, cuando quiere, sabe asestar un golpe. Vaya que si…
No se trata solo de su envergadura (ni de su pasado como boxeador) sino de la capacidad que posee para manejar a sus estrellas a través de la palabra: a veces en público, y otras en privado.
Y, en este caso, quién recibió un “dardo” o un “llamado de atención” del presidente de la UFC, fue el actual campeón del peso medio, Israel Adesanya:
“Israel (Adesanya) es un tipo interesante pero, debo confesar, que no me gusta verlo bailar. Cuando sube de esa forma al octágono no me gusta. De hecho, yo lucho cuando lo hace, ¿sabes?. Intento mantenerlo al mínimo. Me gustan los tipos que simplemente caminan directamente hacia el octágono, son serios, rudos, y de negocios ”, dijo White.
De cualquier manera, aunque el presidente de la UFC dice que “preferiría que Adesanya llegara al octágono normalmente”, también admite que “The Last Stylebender” tiene toda la libertad del mundo para expresarse como quiera.
Adesanya, como sabemos, tiene una rutina de baile característica que pone en marcha mientras se abre camino hacia el octágono. Así lo dejó ver, por ejemplo, en su salida durante UFC 243 (victoria por KO ante Robert Whittaker). La mayoría de los luchadores de UFC ingresan al octágono con música de fondo y postura intimidante, a veces incluso chocando palmas con los aficionados pero, al parecer, eso no corre para Adesanya.
Veremos en la próxima pelea, ante Paulo Costa (13-0), en UFC 252, cómo hace para ingresar Adesanya (19-0). Pero, sobe todo, nos interesa saber cómo hace para salir…



